Publicidad

Fracaso de las maniobras de confusión de Jordi Pujol

rp_225x250_pujol-mas-efe-senyeras-150x150.jpgEl tema de la presunta herencia de Jordi Pujol queda inmerso en otras realidades. Habrá comisión de investigación, que desaparecería en el caso de elecciones anticipadas. Las referencias a un sistema de corrupción ya se han generalizado. Ya era hora. A la vez, habría interés en analizar acciones de la Generalidad en el campo industrial.

Copiamos parte del articulo publicado por Alfons Quinta en Crónica Global, donde habla de La Seda. El articulo completo lo podéis leer en http://www.cronicaglobal.com/es/notices/2014/09/fracaso-de-las-maniobras-de-confusion-de-jordi-pujol-10763.php

El desastre de La Seda de Barcelona

En el terreno industrial también hizo de todo. Quería ser él mismo todo un “Instituto Nacional de Industria” (INI). Esta visión estuvo en el centro del desastre del Banco Industrial de Cataluña, que inicialmente escapó a su control pero que luego pasó formar parte del grupo Banca Catalana.

Hay un viejo tema que tal vez habría recuperar. Fue el desastre de La Seda de Barcelona, la emblemática empresa de El Prat de Llobregat, creada en 1925 y líder de su sector. El pasado 31 de julio se aprobó su plan de liquidación.

En su consejo de administración figuraron, por razones políticas, un tal Artur Mas Gavarró y un tal Jordi Vilajoana, ahora secretario general de la Presidencia de la Generalidad, por ahora todavía ocupada por Mas. Este último fue a parar allí después de ya haber fracasado en el primer trabajo que tuvo, el de responsable de la internacionalización de la empresa de piel Tippel, de la familia Prenafeta. El dueño era Isidor Prenafeta y su primo Lluís Prenafeta era un modesto viajante.

Artur Mas y Jordi Vilajoana

Una biografía de Mas informa de que “comenzó a trabajar (en 1982) como responsable de un grupo de empresas industriales”, si bien sólo cita a Tippel y a La Seda de Barcelona, que han fracasado de manera espectacular. En el caso de Tippel, Mas se responsabilizó de su internacionalización. Fue una gran chapuza.

El 30 de junio de 1993, Artur Mas y Jordi Vilajoana fueron designados miembros del consejo de administración de La Seda de Barcelona, no por ser accionistas sino por acuerdo con la Generalidad, que entonces presidía Jordi Pujol.

En ese momento, era director general de La Seda de Barcelona Rafael Español Navarro, que pasó a ser también miembro del consejo, junto con Mas y Vilajoana y en el mismo día.

Se da el caso de que Jordi Pujol Ferrusola también trabajó en la internacionalización (quiebra) de Tippel, mientras que fue un gran amigo de Rafael Español Navarro. Este último ahora está acusado por el ministerio fiscal de haber “expoliado” en La Seda de Barcelona, entre 2000 y 2004, la cantidad de 12,3 millones de euros, cometiendo los delitos de apropiación indebida o alternativamente de estafa, delitos contra la Hacienda pública y falsificación de documentos.

Facturas de Europraxis y Pujol junior

El ministerio público le pide una pena de 27 años de prisión. El escrito de conclusiones del ministerio público deja estremecido. Aún no hay fecha para la vista oral, pero no debería tardar demasiado.

Cabe reiterar que Rafael Español era muy amigo de Jordi Pujol Ferrusola. Una fuente fiable me informa de que durante mucho tiempo Jordi Pujol junior estuvo llevando un Mercedes 500 que estaba a nombre de Rafael Español, lo que exasperaba a éste. La empresa de consultoría Europraxis, creada por el hermano de Jordi Pujol junior, Josep Pujol Ferrusola, también habría efectuado un alto número de trabajos para La Seda de Barcelona, entonces dirigida por Español. Es un tema de interés.

Al inicio del problema, un abogado mercantilista barcelonés, Jacinto Soler Padró, acusó a la Generalidad “de entorpecer la viabilidad de La Seda (de Barcelona)”.

Intervencionismo de la Generalidad

La actuación de la Generalidad fue muy intervencionista. Parecía evidente que, desde el pujolismo, se quería controlar una empresa emblemática. No sería un caso único, pero seguro que es aquel donde ha figurado la empresa más emblemática, que además había sido muy rentable.

La presencia de Mas (y de Vilajoana, de quien también hay muchas razones para considerarlo un incompetente) en La Seda estaba más bien olvidada. En cambio, se recordaba su fracaso en Tippel, diciendo que fue su único trabajo en el sector privado. Era inexacto. Tuvo dos, y en ambos casos Mas fracasó. ¿Qué puede tener que llegar a hacer Mas, posiblemente muy pronto? Quizás vivir de rentas.

En todo caso, respecto a Mas parece lógico que Montoro aplique una de sus afirmaciones en las Cortes españolas: constatar que los males de Pujol no hayan contaminado a otras personas. Mas puede tener un especial interés analítico, por ser originariamente un candidato de la familia Pujol y por haber ocupado, antes de ser presidente, puestos clave en la Generalidad en el orden económico, muy en especial en el campo de la contratación de obra pública.

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *