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LA SEDA REESTRUCTURACIÓN O VACÍO

La histórica compañía catalana se aferra a la última opción para salvar la mala gestión de unos dirigentes que la han llevado en los últimos años a una situación límite.
El futuro de La Seda de Barcelona pende de un hilo y se la juega todo a una sola carta: el éxito de la ampliación de capital.

Con una deuda bruta de 943 millones de euros y un Ebitda negativo de 63 millones de euros al cierre del ejercicio 2009, la compañía química se ha visto obligada a poner en marcha un plan de reestructuración que no solo prevé reducir a la mitad la deuda sino también ampliar su capital en 300 millones de euros.

Según su Presidente, José Luis Morlanes, los bancos acreedores se han comprometido a suscribir 150 millones, mientras que tres accionistas del grupo, BA Vidrio, Caixa Geral y Liquidambar Inversiones Financieras, aportarán 65, 25 y 15 millones de euros respectivamente. De momento esto es tan solo un compromiso sujeto a una serie de condiciones que tienen que ver con los plazos de suscripción y desembolso del capital, por lo que no hay nada seguro, al igual que también es incierta la procedencia del resto del capital.

Desde la empresa se asegura que la ampliación se va a cubrir., “Sería absurdo que una reestructuración de este calibre se fuese al traste por 50 millones”, asegura Morlanes.

La operación comenzó el 17 de julio y se divide en tres vueltas: un primer periodo de suscripción preferente por el cual los accionistas podrán adquirir 67 acciones nuevas por cada 14 antiguas hasta el 31 de julio. También podrán acudir a la segunda vuelta, de suscripción adicional hasta el 6 de agosto. De no cubrirse la ampliación, se abriría un periodo de asignación discrecional del 9 al 11 de agosto.

Con esta ampliación, el Consejo Directivo tira por los suelos el valor de La Seda poniéndolo a precio de mercadillo. La operación supone la emisión y puesta en circulación de 3.000 millones de acciones por valor de 0,10 euros.

La CNMV advierte
Tras los trece meses de suspensión impuestos por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) debido a las irregularidades cometidas en la gestión empresarial, este organismo decidió levantar la suspensión el pasado 2 de julio bajo la advertencia de que si no se culmina la ampliación, los acreedores podrían instar la declaración del concurso. El regulador argumenta que si la operación no llega a buen puerto, La Seda incumpliría el acuerdo con el sindicato de entidades acreedoras. También recordó que algunos consejeros de La Seda se encuentran involucrados en procesos civiles, administrativos y penales.

Esto no ha sentado muy bien en la multinacional química, “la advertencia es más curarse en salud que una hipótesis razonable de trabajo”, según el presidente.

Como consecuencia de ello, la falta de confianza de los inversores y las dudas que sus principales gestores han sembrado a lo largo de los últimos años provocaron que en su regreso al parqué, el 5 de julio, se dieran un gran batacazo. En su primer día se desplomó un 52,35% y el valor de la acción cayó a los 0,162 euros frente a los 0,34 euros que tenía en el momento de la suspensión.

Pero el momento más esperado arrancaba con la ampliación de capital. Sus acciones se dispararon un 31,19% hasta los 0,143 euros, mientras que los derechos de ampliación se desplomaron el 42, 86%, lo que reafirma el abaratamiento del valor de los títulos nuevos. Esta disparidad en el precio de la acción y del derecho no hace más que aumentar la incertidumbre sobre el éxito de la operación. El principal factor de riesgo está en la posibilidad de no llegar a los 300 millones, ya que los inversores que compren los derechos necesarios para acudir a la ampliación perderían el importe pagado por los mismos.

En juego la supervivencia
La ampliación es tan solo un parche que no resolvería de un plumazo los problemas de La Seda. La situación financiera mejoraría, pero con un coste más elevado, mientras que los inversores, especialmente los minoristas, seguirían perdiendo sus ahorros.

Por ello, la verdadera supervivencia pasa por destituir a todos los miembros del Consejo de Administración que han provocado esta situación por una gestión más basada en la búsqueda de sus propios intereses que en velar por la salud de su negocio.

Cambios en el poder
Morlanes abandonará la presidencia de La Seda tras la ampliación. Durante los 13 meses que Morlanes ha estado al frente de la empresa, la crítica situación y su gestión, no han servido para mejorar las cuentas de La Seda, aunque él afirma haber cumplido con su compromiso de llevar a la empresa a buen puerto. Su puesto será ocupado con toda probabilidad por Carlos Moreira, presidente de la portuguesa BA Vidrio, que, además, se convertirá en el primer socio industrial en 20 años. El nuevo capital ascenderá a 362,6 millones de euros, de los cuáles la banca acreedora tendrá el 41%, mientras que el resto aumentará en función del capital suscrito.

Objetivo: salvar La Seda
La historia de la Seda está plagada de irregularidades en sus cuentas, operaciones dudosas y pérdidas millonarias que han llevado a la compañía al punto de jugarse su futuro en pocos meses, y todo ello por culpa de la gestión de sus dirigentes. Así lo llevan denunciando desde hace años un grupo de minoristas agrupados bajo la plataforma “Unidos por la Seda”, que ahora también cuentan con la colaboración de la Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas (AEMEC) y Cremades & Calvo-Sotelo Abogados en su lucha para salvar La Seda.

Los accionistas minoritarios no consiguieron reunir un 30% de los votos en la última Junta de Accionistas, celebrada el 22 de junio, con el objetivo de cesar en sus cargos a Morlanes, Moreira y Carlos Gila (actual vicepresidente). Junta en la que Morlanes interpuso una querella contra el presidente de Unidos por la Seda, Juan Frutos, por injurias y calumnias.

En los últimos meses estas denuncias no han parado. El presidente de la plataforma se queja de que el plan de reestructuración va a perjudicar a los minoristas, entre otras cosas porque se están vendiendo o están en procesos de ventas muchas de las plantas que son rentables para la compañía, como la de Sines (Portugal), mientras que la ampliación “es un regalo para favorecer a los nuevos inversores y a los bancos pertenecientes al crédito sindicado. La Seda vale mucho más”.

No solo Morlanes y otros consejeros han sido los protagonistas de estas denuncias, la plataforma también ha interpuesto dos demandas contra la CNMV por prevaricación y omisión de sus labores de control, “por no tener en cuenta las denuncias sobre las irregularidades ni tomar medidas contra sus gestores”, según Juan Frutos, quién también denuncia “el trato favorecedor de la CNMV a La Seda”. La CNMV no se ha querido pronunciar al respecto.

Liquidambar, un grupo de siete cajas, ampliará su participación hasta 15 millones de euros

morlanes22La Seda de Barcelona finalizó ayer su road show con las mejores perspectivas. “Se han confirmado nuestras previsiones iniciales. Prevemos cubrir la ampliación de capital de 300 millones de euros. Ya está muy avanzada”, ha señalado en una entrevista a NEGOCIO el presidente de la compañía química, José Luis Morlanes, dos días antes de que finalice la cotización de los derechos de esa emisión.
La clave de la operación se encuentra en los 50 millones de euros que debe cubrir el mercado, un 20% del total. “Supone la llave que automáticamente abre la puerta de la reestructuración financiera”, explica Morlanes. La aportación de 150 millones de euros de los bancos acreedores para capitalizar la deuda depende de la disposición de los inversores. El resto de la operación quedaría cerrada con el compromisos de 100 millones de euros de los accionistas.

Más peso de las cajas
Liquidambar, un grupo de siete cajas de ahorros, facilitó ayer más el objetivo de los 50 millones. En un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, anunció su intención de aumentar su participación en el proceso en cinco millones de euros, que equivalen a 50 millones de títulos. Los accionistas aportarán 105 millones de euros. BA Vidrio invertirá 65 millones, Caixa Geral 25 millones y Liquidambar 15 millones.

El equipo de Morlanes deberá captar ahora en el mercado 45 millones. “Prevemos que acudan fondos, family offices y pequeños accionistas de La Seda. Serán participaciones pequeñas y prevemos que asienten el valor. No van a ser inversiones a corto plazo, sino con una permanencia prolongada”, destacó Morlanes.

Si las previsiones de Morlanes se cubren, La Seda logrará vencer la desconfianza de los inversores europeos hacia las compañías españolas. “La Seda es una multinacional con un proyecto de crecimiento creíble y una estrategia muy clara. 50 millones es una necesidad de capital pequeña. El mercado ha valorado muy positivamente que los socios industriales se comprometieran desde un principio a aportar 100 millones”.

En caso de que la ampliación no quede totalmente suscrita durante el período preferente, que concluye mañana, el jueves 5 de agosto comenzará la fase  de suscripción adicional. Durante dos días se adjudicarán acciones nuevas entre los accionistas y los titulares de derechos de suscripción solicitados en el primer tramo.

La apelación al mercado cuenta con otro periodo de asignación discrecional de hasta tres días que se iniciaría el 9 de agosto. Este último tramo daría entrada a nuevos inversores y se asignarían las acciones sobrantes. En este periodo de asignación discrecional parten con preferencia las entidades que han manifestado interés de suscribir. La compañía estima que los nuevos títulos empiecen a cotizar durante la segunda quincena de agosto.

El futuro de La Seda depende en gran medida del éxito de la ampliación de capital. La operación le permitirá reducir la deuda financiera de 940 millones de euros a la mitad este año y recortar el endeudamiento a corto plazo que a cierre de 2009 representaba un 88% de la cifra total. Esta reducción representa el primer paso al objetivo de 2015, de situar la ratio deuda/Ebitda por debajo de uno. Ya este año, la compañía prevé que el resultado bruto de explotación regrese a números negros y se sitúe entre 61 y 66 millones.

Con la ampliación de capital, La Seda pretende también financiar el futuro plan de inversiones. “Vamos a ir donde nuestros clientes digan. No existen limitaciones geográficas. Ahora podemos empezar a trabajar en una planta embotelladora en India”.

Los bajistas entran en La Seda

La firma de inversión Centaurus Capital ha adquirido un 0,629% sobre el capital de La Seda de Barcelona en posiciones cortas, convirtiéndose en el primer bajista que entra en la textil catalana.

 

La acción, que volvió a cotizar el pasado 5 de julio tras una suspensión, cuenta con una recomendación de venta por parte de la media de analistas recogida por FactSet, presentando un precio objetivo de 0,32. Únicamente tres expertos siguen a la compañía, por lo que resulta difícil seguir su evolución.

La empresa realizó el lunes una ampliación de capital por valor de 300 millones de euros y en la sesión bursátil de hoy la acción ha cerrado con una caída del 7,53%, cotizando a 0,14 euros por acción, cuando hace una semana valía 0,18 euros por acción, por lo que en cinco días de cotización la acción baja un 22,2%, lo que refleja la gran inestabilidad que sufre la acción.

Los analistas estiman que para 2010 la empresa siga presentando pérdidas por valor de 45 millones de euros, pérdidas menores que en el año anterior, que fueron de 110 millones de euros. La deuda neta se incrementará un 19,71% alcanzando los 1.133 millones de euros.

La empresa en lo que va de año cae en bolsa un 44,9%, comportándose peor que su índice de referencia, el IGBM, que cae un 16,32%.

http://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/2328874/07/10/Los-bajistas-entran-en-La-Seda.html

¿Conviene acudir a la ampliación de La Seda?

La Seda de Barcelona se ha convertido en una de las atracciones del mercado con su regreso al parqué el pasado 5 de julio después de 13 meses suspendida. Desde entonces la acción ha ganado un 25%, aunque registró fuertes caídas durante la primera semana.

El regreso de La Seda está acompañado por una ampliación de capital como parte de su plan de reestructuración con el que pretende ingresar 300 millones de euros. La compañía emitirá 3.000 millones de nuevas acciones a 0,1o euros por título y que se suscribirá en tres vueltas (ver condiciones de la ampliación) y los actuales accionistas contarán con un derecho de suscripción preferente. En concreto, podrán adquirir 67 acciones nuevas por cada 14 acciones antiguas.

La operación se puso en marcha el lunes con una presentación a inversores por parte del actual consejo de administración y el comienzo de la negociación de los derechos de suscripción de los nuevos títulos. Ese mismo día la acción subió un 31,19%, llegando incluso a situarse en los 0,16 euros por título el martes. Por el contrario, los derechos de suscripción cedieron un 42,9% en su estreno y un 25% adicional el martes para cerrar en los 0,018 euros. A estas horas siguen experimentado caídas.

Si tomamos como referencia el precio teórico de los nuevos títulos y el cierre de la acción del pasado martes, los primeros suponen un 28,9% de descuento. El porcentaje es importante y la posibilidad de ganancia también, como explica Jesús Pérez desde Especulacion.org, aunque la operación no está exenta de riesgos. El más grave es que la ampliación finalmente no se lleve a cabo. La caída del precio de los derechos y el escaso volumen desde luego indica la falta de interés y la posibilidad de que no cubran los objetivos marcados. Y es que desde La Seda se han marcado unas condiciones mínimas que pasan por obtener por lo menos 238 millones de euros.

Por el momento, La Seda cuenta con el compromiso por parte de accionistas e inversores de cubrir 100 millones de euros y con la banca acreedora para que se haga con otros 150 millones adicionales, por lo que en realidad sólo sería necesario obtener otros 50 millones. El problema radica en que estos compromisos están supeditados a la consecución de esos 50 millones adicionales. Desde la Asociación Unidos por La Seda -un grupo de minoritarios que se ha mostrado especialmente beligerante con el actual consejo- creen que la operación saldrá adelante e incluso el propio presidente del consejo de administración, José Luis Morlanes, dejó entrever en una entrevista en Intereconomía que si hace falta los miembros del consejo cubrirán la parte de la ampliación a la que no lleguen el resto.

Para un inversor que esté fuera de la compañía y quiera invertir el cálculo es relativamente sencillo: para poder acceder a 67 acciones deberá comparar 14 derechos. Si tomamos como referencia los 0,018 euros a los que cerraron en martes, deberíamos gastar 0,252 euros más los gastos de transacción por título. Con estos derechos, después debería pagar 0,1 euros por título, lo que equivale a 6,7 euros, a los que sumada la cantidad anterior nos da un total de 6,952 euros. Esto nos da un precio de 0,1037 euros por acción. Si vendiésemos los títulos al precio actual del mercado, la ganancia sería del 46%.

Evidentemente, lo más factible es que el precio de la acción caiga al ponerse en circulación los títulos de la ampliación, de forma que se ajuste al precio marcado por la misma. Sin embargo, también podemos pensar que si la acción cotizaba a precios de quiebra, es posible que ambas situaciones se compensen. Si así fuera, estaríamos ante una buena oportunidad inversión a corto plazo, pero siendo más realistas, es mejor pensar que se trataría de una inversión a medio y largo plazo, que se asentaría en el nuevo plan estratégico de La Seda.

¿Y para los accionistas actuales?

Sus principales opciones serían las siguientes:

  1. Quedarse con las acciones de la seda y vender los derechos de suscripción.
  2. Quedarse con las acciones y suscribir todas las acciones que nos corresponden en la ampliación.
  3. Quedarse con las acciones y suscribir una parte de las acciones que nos corresponden y vender el resto de derechos, concretamente suscribiríamos las acciones que pudiéramos con el importe obtenido de vender el resto de derechos.
  4. Vender todas las acciones y suscribir las acciones que queramos de la seda a través de derechos de suscripción.

Quienes tuviesen intención de permanecer en la empresa podrían optar por la cuarta alternativa, aunque lo mejor es verlo a través del siguiente ejemplo: un inversor con  1.400 acciones de la seda y 1.400 derechos y por tanto tendría la posibilidad de suscribir 6.700 acciones nuevas.

En el primer caso, nos quedaríamos con las 1.400 acciones y venderíamos los derechos, por los que obtendríamos 25,2 euros y estaríamos expuestos al efecto dilución con la entrada en el mercado de los nuevos títulos.

En el segundo caso, deberíamos pagar 670 euros por hacernos con 6.700 nuevas acciones.

En el tercer caso, las matemáticas son algo más complicadas. Para no tener que desembolsar ni un euro habría que vender 1.349 derechos para hacernos con 24,28 euros que servirían para comprar 51 derechos y después 244 acciones. Aumentamos nuestra presencia en la empresa a coste cero.

El cuarto caso está destinado a los accionistas con vocación de permanencia (aunque también se podría pensar lo mismo del primero) y pasaría por vender todas las acciones (el precio sería el del cierre del martes de 0,146 euros) con lo que obtendríamos 204,4 euros. Ese dinero lo utilizaríamos para comprar, 2.044 acciones con 427 de nuestros derechos y todavía nos sobrarían 973 derechos que podríamos vender por 17,5 euros.

En cualquier caso tampoco hay que tardar demasiado en decidirse, ya que la ampliación termina el 31 de julio.

http://financialred.com/%c2%bfconviene-acudir-a-la-ampliacion-de-la-seda/

INVESTIGACIÓN JUDICIAL DE UNA EMPRESA

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Ventas inverosímiles de productos que no llegaron a salir de fábrica, pagos por proyectos que nunca se llevaron a cabo, prestamos a terceros para la compra de acciones propias.Esas son algunas de las sospechosas decisiones empresariales que han encontrado los investigadores del Cuerpo Nacional de Policía que, a petición de la Fiscalía de Barcelona, han diseccionado la gestión entre el 2006 y el 2008 de La Seda, la histórica compañía química catalana convertida en multinacional.

Información publicada en la página 38 de la sección de Economía de la edición impresa del día 21 de julio de 2010

Los agentes, pertenecientes a la Unidad de Delincuencia Económica y a la fiscalía, han elaborado un informe en el que sostienen que existen indicios de que al menos 16 responsables y exgestores de La Seda podrían haber incurrido en un presunto delito societario, según han explicado a este diario fuentes jurídicas que han tenido acceso al documento. El informe ha sido trasladado al servicio de delitos económicos de la Fiscalía de Barcelona que es quien decidirá si presenta o no una querella. La investigación se inició después de que un grupo de pequeños accionistas denunciaran ante el fiscal a los antiguos gestores de la sociedad.

PERDER VALOR ACCIONARIAL / Según esas fuentes jurídicas, aunque se ha tomado declaración como imputados a 16 personas, la principal responsabilidad recae sobre tres de ellos: el expresidente de La Seda, Rafael Español; el exdirector financiero y el exdirector general corporativo. Según las evidencias halladas por los investigadores, estos tres ejecutivos orquestaron presuntamente «una descapitalización de la empresa con objeto de que perdiera valor accionarial y fuera más fácilmente adquirida por un grupo portugués, que no se especifica. Estos últimos años La Seda tuvo como accionista al grupo portugués Imatosgil. No obstante, según esas fuentes, la policía «no ha podido constatar enriquecimiento personal de ningún imputado».

Esta descapitalización de la compañía –ahora el fiscal debe establecer si fue intencionada o si se debió a un error de cálculo– se plasmó en, al menos, tres decisiones empresariales sospechosas. Además, por su calado, esas medidas debían haber pasado por el consejo de administración de la compañía y, sin embargo, fueron llevadas a cabo sin el aval de ese órgano directivo.

La primera de esas operaciones fue la concesión por parte de La Seda de un préstamo participativo sin avales de 17 millones de euros a una empresa poco conocida para que llevara a cabo un estudio sobre prospecciones biodiesel en Brasil y su posible explotación. De forma sorprendente el proyecto acabó en manos de una sociedad del sector del biodiésel: Provimola. Sin embargo, las pesquisas llevadas no han podido encontrar ni rastro del estudio ni de los 17 millones de euros con que debería haberse llevado a cabo.

La segunda operación sospechosa es la venta de «un descomunal estock de plástico» a dos empresas, una en Rusia y otra en Túnez, sin garantía de pagos. Nada acredita que esa mercancía hubiera salido jamás de los almacenes de La Seda. Y no era fácil que pasara desapercibida. De hecho, tan enorme era la cantidad de plástico que hubieran sido necesarios 2.500 tráilers para trasladarla. Según fuentes judiciales, los investigadores sospechan que esa venta puede ser un «artificio contable».

SIN LÓGICA CONTABLE / La tercera actuación investigada ha sido el pagaré de seis millones de euros que presuntamente La Seda entregó al grupo Imatosgil, propiedad de la familia Matos, para que comprara acciones de la empresa química. Esa operación financiera «carece de explicación lógica contable y no es razonable desde un punto de vista empresarial», según fuentes jurídicas. El objetivo podría ser «maquillar la contabilidad».

Precisamente, por dos de esas operaciones –la venta a Rusia y Túnez y el préstamo participativo–, el actual consejo de administración de La Seda interpuso el pasado diciembre acciones de responsabilidad contra el expresidente Rafael Español. Ayer, este diario intentó sin éxito contactar con Español para conocer su versión de los hechos.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/economia/20100721/policia-imputa-exgestores-seda-por-descapitalizar-grupo/397203.shtml

Desconocemos la filtración y el interés de publicar esta noticia en este momento, pero esto solo es una pequeña parte de las investigaciones que desde la Fiscalía se estan llevando a cabo.

Que nadie piense que toda la investigación quedará en estas operaciones, tenemos constancia que hay bastantes mas operaciones irregulares que se están investigando y esperamos y deseamos que el desenlace de las mismas sea lo mas rápido posible.

Ya nos dio la razón la CNMV reconociendo que las cuentas de 2.006 y 2.007 NO ERAN VERACES y por eso y otras causas mas INCOO expediente sancionador MUY GRAVE a TODOS los responsables que las firmaron. Según esta noticia parece que la justicia también empieza a darnos la razón en nuestras denuncias. Esperamos que la CNMV se pronuncie sobre el resto de irregularidades que les tenemos denunciadas y que LA FISCALIA termine por fin su INFORME y lo envie a los Jugados.

UNIDOS PODEMOS

Entrevista al Sr. Morlanes en Intereconomía

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José Luis Morlanes, presidente de La Seda de Barcelona, recuerda los problemas de la compañía que hace un año afrontaba. “Teniamos una crisis importante de resultados y de confianza”.

Considera fundamental recuperar esa confianza perdida. Señala que “hoy son días para mejorar y para incrementar el valor de los accionistas a través de una estrategia competitiva para el futuro”. Esa estrategia pasa por una ampliación de capital, que a juicio de su presidente, será “la palanca hacia una nueva etapa”.

Como atractivo para los inversores, Morlanes apunta a que tienen un buen producto y que son lideres en los mercados en los que se encuentran presentes. Esa confianza también se ha traducido en el apoyo de bancos, clientes y proveedores a los cambios que se han producido en la dirección y el consejo y al plan de futuro de la compañía.

Si quereis ver el video de la entrevista pulsar http://www.intereconomia.com/video/negocios/entrevista-jose-luis-morlanes-presidente-seda-barcelona

BA Vidro pide 50 millones a la Generalitat para entrar en La Seda

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La llegada del grupo portugués BA Vidro como nuevo socio industrial de referencia de La Seda de Barcelona está condicionada a que la Generalitat de Cataluña financie a la compañía con un préstamo de 50 millones de euros. Este nuevo crédito se sumaría a los 59 millones que la administración catalana, a través del Instituto Catalán de Finanzas (ICF), ya ha concedido a la empresa que preside José Luis Morlanes.

 BA Vidro se ha comprometido a aportar 65 millones a la ampliación de capital por valor de 300 millones que está realizando La Seda para recapitalizarse y evitar la situación de insolvencia.

La ayuda de la Generalitat

Sin embargo, el grupo luso ha fijado una serie de premisas para realizar el desembolso. La más severa de todas es, según consta en el folleto de la ampliación de capital que aprobó la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), “que se obtenga un compromiso liderado y/o participado por la Generalitat de Catalunya de financiar a La Seda directa o indirectamente mediante la concesión de cualquier medio de financiación por un importe adicional de 50 millones de euros”.

Estos 50 millones son “adicionales” a la ampliación de capital de 300 millones que está realizando La Seda. Fuentes de la empresa confirmaron ayer esta condición impuesta por BA Vidro y aseguraron que “todas las condiciones se cumplirán”.

La Generalitat, a través del ICF, ya forma parte de los bancos acreedores de La Seda propietarios de un crédito sindicato por valor de 603 millones. De esa cantidad, al ICF le corresponden 44 millones y, de esa cifra, está previsto que, a través de la ampliación de capital de La Seda, convierta 19 millones de créditos en capital. Además, a finales de abril, el ICF concedió de forma adicional un aval de 15 millones para que La Seda pudiera poner de nuevo en marcha su factoría de El Prat de Llobregat (Barcelona).

Más condiciones

Además de la nueva financiación que tiene que facilitar la Generalitat, BA Vidro también condiciona la aportación de sus 65 millones a que la ampliación de capital de La Seda, por valor de 300 millones, se cubran en su totalidad. De los 300 millones, la banca acreedora de La Seda tiene previsto capitalizar 150 millones; los actuales accionistas de la empresa, Caixa Geral y Liquidámbar deben aportar 25 y 10 millones respectivamente, y, finalmente, otros accionistas actuales o nuevos deben aportar 50 millones adicionales.

Además, BA Vidro también ha fijado un calendario máximo para realizar la aportación de capital. Los 300 millones deben estar suscritos y desembolsados “de forma preferible antes del 31 de julio de 2010 y en todo caso, antes del 13 de agosto de 2010″. La fecha prevista de cierre de la actual ampliación es el 11 de agosto. Sólo si se cumplen todas estas premisas el grupo luso que dirige Carlos Moreira se compromete a desembolsar sus 65 millones. Moreira será, previsiblemente, presidente de La Seda en sustitución de José Luis Morlanes.

También la banca acreedora de La Seda exige la cobertura total de la ampliación de capital para convertir 150 millones en créditos. “Es un pez que se muerde la cola, todos condicionan su aportación a que la ampliación salga”, explicaron las mismas fuentes.

Ayer, el presidente de La Seda, José Luis Morlanes, realizó una rueda de prensa en la Bolsa de Madrid para animar a los inversores a acudir a la ampliación. Su principal argumento para conseguirlo es que la compañía generará en 2010 un beneficio operativo de entre 61 y 66 millones frente a los 67 millones de pérdidas operativas de 2009

http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/2322936/07/10/BA-Vidro-pide-50-millones-a-la-Generalitat-para-entrar-en-La-Seda.html

La Seda se dispara un 31% al calor de su reestructuración

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La ampliación de capital de La Seda de Barcelona arrancó ayer con un movimiento dispar. Sus acciones se dispararon un 31,19%, hasta los 0,143 euros, mientras los derechos de la ampliación se desplomaron el 42,86% a 0,024 euros. La acción nueva, al precio de cierre, salía a 0,109 euros.

La subsistencia de la compañía depende de esta ampliación de 300 millones de euros, necesarios para completar su reestructuración y llevar a cabo su nueva estrategia. Para ello, emite 3.000 millones de títulos, con lo que engordará su capital desde los 62,7 millones actuales a los 362,6 millones. Los accionistas tienen derecho a suscribir 67 títulos nuevos por cada 14 antiguos a un precio de 0,10 euros.

“No tenemos dudas de que la ampliación se va a cubrir”, aseguró ayer José Luis Morlanes, presidente de La Seda, durante una presentación en la Bolsa de Madrid. Afirmó que los bancos acreedores y otros accionistas (BA Vidrio se convertirá en el primer socio industrial en 20 años) se han comprometido a suscribir hasta 250 millones de euros, un 80% de la emisión.

Sería absurdo que una reestructuración de este calado se vaya al traste por 50 millones”, apuntó. El ejecutivo no se mostró preocupado por la caída del precio del derecho.

Morlanes comentó que en las últimas semanas se han reunido con muchos analistas. “No daban un euro por nosotros hace 13 meses. Ahora aprecian el trabajo hecho en la reestructuración”, pero reconoce que les llueven críticas por la gestión que llevó a la compañía a ser suspendida de cotización (estuvo sin cotizar un año). “Por eso estamos haciendo las presentaciones, para disipar las dudas”, afirma. Entiende que haya desconfianza e inversores enfadados, pero afirma que han encontrado el buen camino.

Algunos analistas reconocen que invertir en La Seda es una apuesta de alto riesgo. “Es jugárselo al todo o nada”, comenta un experto de una firma portuguesa, que añade que es sólo para especular. Nicolás López, de M&G Valores, cree que es muy difícil saber lo que vale la compañía y ahora no hay apetito por el riesgo. La CNMV también advierte, en el folleto de la ampliación, del riesgo que entraña esta inversión porque, si no se cubre, se compromete la reestructuración y podría terminar en concurso de acreedores. “La advertencia es más un curarse en salud que una hipótesis razonable de trabajo”, aseguró Morlanes.

1. Los derechos de la ampliación cotizan hasta el 31 de julio. El 5 y 6 de agosto hay un periodo de suscripción adicional.

2. Si no se ha cubierto la ampliación, entre el 9 y el 11 de agosto se abre un periodo de asignación discrecional de títulos.

Ebitda positivo de 66 millones en 2010
El presidente de La Seda, José Luis Morlanes, aseguró que los resultados previstos para este año son un fiel reflejo de la transformación de la compañía. El fabricante de envases PET espera cerrar el ejercicio con un resultado bruto de explotación (ebitda) de hasta 66 millones de euros, frente a las pérdidas operativas de 67 millones de 2009, gracias a “la racionalización de la actividad del grupo y la mejora de la demanda en Europa”.

La facturación rondará los 1.000 millones, con un crecimiento del 16%. La apuesta de La Seda es centrarse en productos de mayor valor añadido, consolidar su posición en los mercados de Packaging (envases), resina PET y PET reciclado, y abandonar la producción de materias primas como el glicol. Morlanes descartó realizar alguna compra “en los próximos cinco años, en los que el crecimiento será orgánico y basado en la relación con nuestros clientes”, entre los que se encuentran gigantes como Coca-Cola, Henkel, Procter & Gamble y Nestlé, entre otros. La Seda está inmersa en un proceso de desinversión de activos, que incluye la planta de IQA en Tarragona, y las factorías de resinas PET de San Roque, Portalegre (Portugal) y Acerra (Italia). Asimismo, el grupo desinvertirá progresivamente en la planta lusa de Sines hasta ceder el control total.

Estamos un poco preocupados y sorprendidos de la disparidad entre la evolución del precio de la acciòn(sube 31%) y la evoluciòn del precio del derecho(baja un 43%).

Esto quizás nos pueda indicar que los inversores no creen en la ampliaciòn y no quieren arriesgarse a comprar derechos, por si finalmente la ampliación no se llevara a cabo.

También podriamos pensar que los inversores creen que la acción es barata y por eso compran.

Como todo lo que ocurre ultimamente en La Seda, también esta Ampliaciòn de Capital esta llena de incertidumbres, tenemos que agradecer a la CNMV su colaboraciòn para vernos en esta situación.

UNIDOS PODEMOS

Opiniones de la prensa sobre la ampliación

reestructuración de una firma industrial emblemática de barcelona

La Seda se juega su viabilidad con una ampliación de capital

La inyección de 300 millones reducirá deuda y convertirá a BA Vidro en primer accionista

La compañía recibe ofertas para comprar cuatro fábricas dentro del plan de ajuste

Lunes, 19 de julio del 2010   
ANTONI FUENTES
BARCELONA
 La hora de la verdad para La Seda de Barcelona ha llegado. La histórica compañía química afrontará a partir de hoy la enésima oportunidad para garantizar su supervivencia. El pequeño fabricante local convertido en una multinacional con presencia en 10 países comenzará hoy a recibir peticiones para una decisiva ampliación de capital de 300 millones.
Del éxito de la operación depende la reducción de una deuda acuciante y la entrada como nuevo socio industrial de BA Vidro. Este grupo portugués, uno de los productores de envases de vidrio más importantes, pretende ampliar su negocio con el plástico que fabrica La Seda, en la que tendrá un 18% del capital gracias a una inversión de 65 millones.

El principal interrogante que tiene el presidente de La Seda, José Luis Morlanes, es si conseguirá captar 50 millones que todavía no tiene asegurados. El resto procederá de BA Vidro, Caixa Geral –que tendrá el 15% del capital– y Liquidambar, una sociedad formada por varias entidades financieras que tendrá el 4%.

AYUDA DEL GOVERN / Además, la conversión de 150 millones de deuda financiera de los 943 millones que tenía la compañía a final del 2009 supondrá repartir un 41% del capital entre los bancos acreedores.

Sin embargo, los principales inversores se han curado en salud y han advertido de que solo garantizan su aportación en la reconversión de La Seda si se cumplen los planes diseñados. Una de las condiciones de BA Vidro es que se consiga un compromiso por parte de la Generalitat para financiar directa o indirectamente a La Seda «mediante la concesión de cualquier medio de financiación por un importe adicional de 50 millones». Por ahora, el Govern ha aprobado un crédito de 15 millones a la empresa a través del Institut Català de Finances (ICF).

Morlanes se muestra optimista y espera cubrir sin problemas los 300 millones de la ampliación de capital. Para dar ejemplo, él mismo ejercerá su derecho de compra y adquirirá 100.000 títulos para mantener su participación en el capital del 0,1%, a pesar de que ha anunciado que prevé dejar el cargo de presidente con la entrada del nuevo socio industrial.

La otra pata de la reconversión de La Seda es la venta o el cierre de cuatro factorías de la materia prima del plástico PET en España (San Roque), Portugal e Italia. Una de ellas se está construyendo todavía en Sines (Portugal). Morlanes indicó que varios grupos han mostrado su interés en la compra de estas factorías.

ADVERTENCIAS DE LA CNMV / El inicio de la ampliación de capital se produce en un clima de tensión entre la dirección de La Seda y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). A la empresa no le han sentado nada bien las advertencias de la CNMV al autorizar la operación y la vuelta a la cotización. La comisión constata que si no se consiguen los 300 millones, los acreedores podrán instar la declaración del concurso.

La CNMV recuerda que algunos consejeros de La Seda se encuentran involucrados en procedimientos administrativos, civiles y penales en fase de tramitación de los cuales «podrían derivarse responsabilidades». El principal proceso es el interpuesto por el actual consejo en contra del anterior presidente, Rafael Español, por operaciones irregulares y ventas sobrevaloradas en Rusia y Túnez.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/economia/20100719/seda-juega-viabilidad-con-una-ampliacion-capital/394010.shtml

http://www.alimarket.es/alimarket-portal/noticia/40411/La-Seda-inicia-su-esperada-ampliacion-de-capital

http://especulacion.org/ampliacion-de-la-seda-de-barcelona.html

La CNMV ha estado muy presionada

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No le negaré que estoy cansado“. José Luis Morlanes lleva en la presidencia de La Seda 13 turbulentos meses, durante los que ha intentado poner las bases de un cambio de rumbo en una empresa que hace dos años pareció desmoronarse entre pérdidas muy superiores a las contabilizadas inicialmente, una deuda asfixiante, acciones legales entre la dirección anterior de Rafael Español ante la detección de operaciones irregulares y suspensiones temporales de empleo. Dice que ha cumplido su compromiso de “llevar a puerto seguro” a la compañía, tras atar una reestructuración financiera con la banca y a falta de poder iniciar, mañana, una ampliación de capital por 300 millones de euros, de los que asegura tener garantizados 250 millones. Si no, como ha recordado la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el horizonte está el concurso de acreedores. Después asumirá la presidencia, presumiblemente, Carlos Moreira, presidente de BA Vidro, futuro accionista industrial de la empresa.

Pregunta. ¿Y si no logra los 50 millones que le faltan?

Respuesta. Los habrá.

P. Comprenderá la frustración y la desconfianza de los inversores por poner dinero más dinero.

R. Yo también soy un pequeño inversor, así que comparto esa frustración. E incluso puedo entender que exista cierta desconfianza. Pero la mejor opción para recuperar el valor por parte de los accionistas, sin discriminación alguna, es ir a la ampliación, para conseguir un precio medio de la acción más bajo y esperando que el plan de reestructuración diseñado me lleve a recuperar el valor perdido. Además, iniciaremos una nueva etapa con un socio industrial (BA Vidro, que entrará en La Seda en la ampliación de capital) por primera vez desde que se marchó Azko Nobel en 1991. Un 40% del capital apoya ese proyecto industrial.

P. ¿Cómo se resume el lío armado en La Seda? ¿Descontrol?

R. En los años en que dominaron los criterios de la economía financiera y no los de la economía real, con cantidades ingentes de dinero barato en busca de operaciones de inversión, compramos compañías de forma muy rápida, cara y apalancada, como hicieron tantas otras empresas. Cuando se cortó el crédito y los mercados cayeron en volumen y en precio, nos pillaron sin el trabajo de integración hecho, sin poner en valor las sinergias. Eso es lo fundamental, como demuestra que en 13 meses hayamos superado esa situación. Hay que saber qué queremos ser: una empresa europea de packaging (envasado) en PET (material con que se elaboran envases de plástico en el sector de la alimentación y bebidas), y dejaremos los negocios en materia prima de PET, insostenibles.

P. Pero hubo agravantes. Y pecó todo el consejo, que estuvo ahí y lo aprobó todo.

R. El agravante fue la detección por el consejo de administración de determinadas operaciones irregulares que causaron pérdida de confianza del consejo en la dirección. Como atenuante, que no como eximente, diré que el consejo tenía difícil detectar un problema cuando se encontraba con balances proforma que crecían muchísimo de un año a otro. En 2006 teníamos uno enormemente mayor que el de 2005 porque hubo las primeras adquisiciones. En 2007 fuimos a otro de 1.200 millones. En 2008, a otro de 1.400 millones por otras adquisiciones. Si hubo falta de control interno, teníamos que haber dedicado más tiempo a mejorar el control interno, pero por el consejo no pasó ni una de las operaciones por las que hoy se están determinando responsabilidades.

P. Si todo les sale bien, la banca tendrá un 41% de La Seda. ¿Cómo les condicionará?

R. Los bancos aceptan convertir 150 millones de euros de deuda en capital, pasar el crédito restante de cuatro años a ocho con dos de carencia y convertir en deuda PIK (condicionado a la rentabilidad de la compañía) 210 millones. Después de la ampliación de capital, la deuda con recurso a La Seda se habrá reducido a la mitad, a poco menos de 500 millones de euros. La banca ha contribuido a la continuidad de La Seda con un sacrificio importante, pero ha entendido que con la continuidad ganaba más que con la no continuidad. Lo mismo han entendido los proveedores, que han aceptado reestructurar deuda, y los trabajadores, que han entendido que para continuar con 2.000 teníamos que prescindir de 300.

P. Tras la reestructuración, ¿pueden integrarse en BA Vidro o con eternas novias como Ercros?

R. En absoluto. Con nadie. Ni vamos a comprar nuevas empresas. En los próximos cinco años creceremos con nuestros clientes, con crecimiento orgánico. Pero somos una empresa cotizada. Mañana pueden oparnos.

P. ¿Cómo juzga el papel de la CNMV en esta historia?

R. Yo no soy nadie para juzgar a nadie. Pero le aseguro que tengo una opinión.

P. Dicen que usted cree que los pequeños accionistas -Morlanes se ha querellado contra la plataforma Unidos por La Seda por calumnias- han influido en la actuación del supervisor.

R. Todos hemos estado muy presionados. La CNMV ha estado muy presionada por los pequeños accionistas.

P. Pero comprenderá que no se fíen después de todo.

R. Pero no sé si eso debe llevar a tres juntas seguidas pidiendo la revocación del consejo. ¿Cómo un accionista puede estar a favor de un cierre de una empresa y no de su continuidad?

P. Aseguran que un núcleo duro portugués controla de facto la compañía. ¿Qué dice a eso?

P. Le digo que La Seda es una empresa de raíz catalana, de accionariado ibérico y con tremenda vocación multinacional. Ah, y el 80% de nuestro negocio lo hacemos fuera de España.

P. ¿No ha recibido ofertas de ninguna multinacional?

R. Ah, se refiere a Dolphin Energy. Les planteé si querían invertir en La Seda. No lo han hecho. Sí he tenido ofertas de fondo que querían quedarse con la empresa a capital cero, que nuestros accionistas no recibieran ni un euro. No las he aceptado. He tenido propuestas de suspensión de pagos sobre la mesa, valor cero para el accionista. Le recuerdo que soy el único miembro del consejo que está allí a título personal. En caso de responsabilidades, yo respondo con mi patrimonio familiar.

P. ¿Cómo interpretó la caída del 52,3% tras volver a cotizar?

R. Es duro ver caer el valor de tu empresa, pero no me sorprendió. La cotización ha ido hacia donde dijo el análisis independiente que encargamos a KPMG.

P. ¿La Seda, para usted, solo vale 0,10 euros, precio de la ampliación de capital?

R. Siento que el mercado ratifica nuestra posición en el tema. Pero claro que vale más. Tiene un valor intrínseco que irá creciendo en los próximos años. Este año haremos resultado operativo positivo, entre 50 y 65 millones. Y facturaremos en tono a 1.000 millones. Espero que a finales de año podamos concluir la enajenación de activos. Salimos con un plan de urgencia, pero hemos replanteado algunas de las desinversiones. Por ejemplo, mantendremos las dos plantas en Turquía, donde tenemos un 52% del mercado.

laseda.accionistas.es es el blog de la plataforma de Unidos por la Seda que tiene el objetivo de defender los derechos de los accionistas de la empresa. Suscribete a las noticias por mail

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